La alergia al polen está relacionada con la alergia a alimentos. Se calcula que uno de cada cinco pacientes alérgicos al polen,- 1,2 millones de personas en España-, tiene alergia a unas proteínas que están presentes en diversos alimentos, las profilinas . Aunque las reacciones alérgicas a las profilinas no suelen ser graves, no ocurre lo mismo con otras proteínas, las transportadoras de lípidos (LTP), cuya sensibilización también suele ser muy frecuente en los alérgicos a polen en España.

Estas proteínas pueden causar una reacción grave que requiere tratamiento urgente, que es el shock anafiláctico. Las profilinas están presentes en pólenes de plantas y árboles muy comunes en nuestra geografía, como gramíneas, el olivo o el plátano de sombra, frecuente en las ciudades.

Las LTPs están presentes en pólenes como artemisia y olivo y en vegetales, sobre todo las rosáceas, una familia de frutas en la que se incluye la manzana, la pera, el melocotón, el albaricoque, la cereza, la ciruela, la fresa y la almendra.